ERICK J.
SANDOVAL SOLANO

- chef & somelier -

Pura Vida!

Mi nombre es Erick J. Sandoval Solano, tengo una trayectoria en la industria de la hospitalidad por más de 10 años, transformándome y ocupando diversos puestos. 
 
He recorrido 2 continentes y 8 países, ejecutando mi visión personal de la cocina costarricense, abriendo botellas de vino y actualmente, elaborando vino. 
 
En 2020 fundé Gastro Affair en BCN, una empresa dedicada a la creación de eventos gastronómicos, lo cual me hace viajar por Europa, predicando el ejercicio del placer, el HEDONISMO.

Biografía

Erick J. Sandoval Solano es un chef, sommelier y enólogo costarricense, radicado en Barcelona. Su ambición de ampliar sus horizontes y aprender más sobre la comida lo llevó a explorar el mundo. Hasta la fecha ha vivido, trabajado y ganado experiencia en Nueva York, Barcelona y otras capitales gastronómicas del mundo; desde cocinar en una cocina con dos estrellas Michelin hasta hacer comida callejera costarricense. Siempre inspirado por su herencia, el Chef Sandoval entrelaza ingredientes locales y de temporada de su entorno inmediato con las técnicas y el perfil de sabor de su país natal, creando una mezcla única en cada locación.
 

 Después de mudarse a Barcelona, se centró en el mundo vinícola. Estudió sumillería en la Escola Superior d’Hostaleria y aprobó el WSET 3 con mérito de distinción. En la búsqueda de un vino que se adecuara a la comida que le gusta crear, decidió proceder a hacer el vino él mismo. Se asoció con Jordi Valls, cuya familia ha estado haciendo vino en el tranquilo pueblo de Sant Esteve Sesrovires, a 30 kilómetros de Barcelona, durante casi un siglo y medio. Los dos amigos combinan su apetito por el sabor y la expresión del terruño con la tradición y el conocimiento de la elaboración de vino catalana. Los resultados son vinos desnudos conocidos por su profundidad y complejidad.

 

 

Desde las cocinas costarricenses de sus abuelas hasta Europa

 

“Ambas abuelas eran grandes cocineras que tenían el don de extraeral máximo el sabor de cada ingrediente. Haciendo que las cosas más simples, como el arroz añejo y el caldo de frijoles negros, supieran a alta gastronomía. Eso se convirtió en mi objetivo; me esfuerzo por hacer que los ingredientes brillen, que sean lo mejor que puedan ser.

 

Pasé gran parte de mi tiempo en las cocinas de mis abuelas, donde aprendí que la cocina es el epicentro de un hogar. Recuerdo la primera comida que cociné, creo que tenía nueve años y eran unos tomates rellenos. Y eso fue todo, supe que eso era lo que quería hacer por el resto de mi vida. Cuando tuve la edad suficiente obtuve mi Bachillerato en Gastronomía, enfocándome en ingredientes autóctonos, y un título del Cordon Bleu.

 

Después de mudarme a Barcelona comencé a estudiar el vino. Siempre me ha encantado la complejidad y su papel en un maridaje, pero a veces me costaba encontrar vinos que realmente se adaptaran a mi cocina, así que decidí hacerlos yo mismo. Tuve la suerte de conocer a Jordi, cuya familia ha estado haciendo vino en Cataluña por 5 generaciones. Hicimos clic, y ahora hacemos vino juntos. Producimos vinos sin adulterar que expresan el terruño, vino con sabor suficiente para enfrentarse a la comida que me gusta cocinar. Vinos del estilo que me gusta beber. Desnudos. Sin polvos mágicos. Espontáneos. Dinámicos. El súmmum del tiempo, la fibra de vidrio, ánforas, barricas viejas y el acero inoxidable.

 

Soy de Costa Rica y me apasiona mostrar mi herencia, pero la adapto a donde estoy. Me inspiro en mis raíces pero tomo lo mejor de cada lugar e ingredientes locales y de temporada, y los adapto. Los convierto en algo que encaje en esa situación y en ese entorno. Como cuando cocino en el viñedo, no tiene sentido cocinar con un ingrediente congelado enviado desde Costa Rica. Prefiero usar productos locales del campo de al lado y las malezas comestibles que crecen entre las vides para hacer que mi herencia se mezcle con la naturaleza local en mis platos.”